Recientemente estaba leyendo una revista y en una de las secciones “sentimentales”, una de las suscriptoras hacia la siguiente pregunta a la Dr. Corazón

“Mi futuro esposo, quien es un multi-millonario, cuando se trata de gastar dinero en mí… es muy tacaño. ¿Qué hago?”

Es evidente que esta persona estaba teniendo serias dudas de casarse con su adinerado novio, quien titubeaba para darle dinero para ir de compras.

Ella decía que su novio gastaba dinero -como loco- en su casa, en sus carros, sus relojes, sus “juguetes”, en el casino, pero… cuando se trataba de ella, la historia era bien diferente.

Yo he sido testigo de este tipo de comportamiento muchas veces, seguramente tú también.

Por ejemplo, aquella persona que todos los domingos recorta cupones de descuento en el periódico, nunca paga la cuenta cuando sale con sus amigotes a cenar, y es muy tacaño prácticamente con todo. Pero luego, de forma inesperada, empieza a gastar enormes cantidades de dinero en algo que va en contra de su comportamiento (tacañería) habitual.

¿Cómo podemos entender y beneficiarnos de dicho comportamiento?

Desafortunadamente para la futura esposa de la historia de arriba, su tacaño novio gasta dinero en aquellas cosas que lo fascinan, y el hecho que no quiera gastar dinero en ella, probablemente no es un buen signo, de hecho, es un claro indicio que no está fascinado / encantado / apasionado con ella.

Creo que es importante recalcar que el hecho que alguien no derroche su dinero, no necesariamente quiere decir que no lo gastará en nada.

De hecho, si tú le ofreces algo -a esta persona tacaña- que realmente le intrigue, le fascine o le apasione lograrás que gaste enormes cantidades de dinero contigo.

Por ejemplo, seguramente habrás escuchado historias de esposos tacaños que compran autos deportivos super-costosos o compran los boletos más costosos de la temporada de fútbol de su equipo favorito, o compran los palos de golf más costosos del mercado, en fin…

… a lo que quiero llegar es que la gente pagará sumas exhorbitantes (incluso ridículas) de dinero en cosas que REALMENTE QUIEREN, en cosas que lo FASCINAN, en cosas que le APASIONAN.

… del tal manera que cuando crees TUS ofertas para este tipo de clientes, que gastan dinero en cosas “estúpidas” (para tí, no para él), asegúrate de conocer muy bien su perfil, para poder determinar qué es aquello que les APASIONA, FASCINA y REALMENTE QUIEREN o DESEAN.

Concéntrate en hacer que TU oferta tenga algún ingrediente de fascinación, encanto y pasión.

De esta forma, aún el más tacaño, gastará su dinero porque no podrá resistirse a aquellas cosas que -realmente- son de su interés y logran capturar su atención con fascinación.

¡Es así de sencillo!

Ahora, quiero que te hagas a tí mismo las siguientes preguntas:

¿Conoces el perfil de tu cliente ideal?

¿Tienes un avatar?

¿Sabes qué es aquello que lo fascina?

¿Qué cosas -realmente- le apasionan?

¿Cuáles son sus deseos, frustraciones y que es aquello que lo desvela en las noches?

Si no sabes la respuesta a alguna de las anteriores preguntas… será imposible que puedas crear ofertas irresistibles.

Cuando sabes confeccionar ofertas irresistibles, aún el más tacaño invertirá su dinero contigo.

La verdad sea dicha, en cierta medida, todos somos tacaños y dejamos de serlo cuando algo realmente nos apasiona.

¿Qué piensas?

ALVARO MENDOZA

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