Desde hace más de dos décadas, cuando comencé a hacer negocios por internet, he tenido dos fieles escuderos, dos amigos del alma que nunca me abandonaron y que, por el contrario, siempre me tendieron una mano. Uno es el email marketing, que sigue vivito y coleando a pesar de que lo han enterrado varias veces, y otro es el marketing de contenidos, del que muchos desconfían.

Quizás alguna vez me hallas escuchado decir que, si tuviera que volver a comenzar de cero y solo pudiera rescatar uno y solo uno de los activos de mi empresa en la actualidad, eso sería mi lista de contactos. Con ella, gracias a ella, puedo empezar otro negocio, completamente distinto al actual, en otro lugar, empezar a generar ganancias en poco tiempo. La lista es mi activo más preciado.

Sin embargo, tengo que reconocerlo, esa no es toda la verdad. En mi maleta también viajarían el email marketing y el marketing de contenidos, poderosas herramientas que me permiten mantener la relación con los clientes que están en mi lista, dos canales que me dan la posibilidad de nutrir a mis clientes de diversas formas. Ellos, sin duda, también son imprescindibles para mí.

Con mi viejo y querido amigo el email marketing nos conocemos hace muchos años, desde cuando prácticamente lo único que se podía hacer en internet era eso, enviar y recibir mensajes de correo electrónico. Comenzó como herramienta rudimentaria, en versión de solo texto, y con el paso del tiempo se ha fortalecido, robustecido, hasta convertirse en una poderosa mano derecha.

El email marketing, además, se ha convertido en una especie de mito en la web. Es uno de los pioneros de la red y ha logrado sobrevivir no solo al paso del tiempo, que ya es una hazaña en un ámbito en el que la ley es la transformación, sino también a los embates de sus enemigos. Que no son pocos, valga decirlo. Lo cierto es que, les guste o no, seguirá con nosotros por mucho tiempo.

¿Por qué? Porque es la herramienta esencial del marketing de respuesta directa. Cuando una persona quiere entrar en contacto contigo a través de internet, basta con que se registre en tu lista con su nombre (no es necesario el apellido) y el correo electrónico. A partir de ese momento se da un increíble intercambio de beneficios en el que, además, puedes venderle lo que ofreces.

El correo electrónico es la llave maestra de la relación con tus clientes. Es la herramienta que le permite acceder a todos los beneficios que tienes preparados para ellos, tales como webinarios, cursos en línea, descargas varias y, claro, las compras. Además, a través del email marketing los mantienes informados y, lo más importante, los nutres con contenido de calidad.

Aquí es cuando entra en acción mi otro buen amigo, el marketing de contenidos. Sin él, mi negocio no sería lo que es hoy. De hecho, fue la publicación de contenido de valor, en una época en la que prácticamente nadie hacía uso de este recurso, lo que me permitió posicionarme en el mercado, darme a conocer como un experto en el marketing y los negocios, dentro y fuera de internet.

Sin el ánimo de presumir, puede decirte que no conozco, al menos en mi mercado, otra persona que produzca tanto contenido de calidad, y gratuito. De manera consistente y coherente y, muy especialmente, con el ánimo de aportar valor, no solo de vender. De hecho, si tú sigues mis publicaciones, sabrás que aquellas enfocadas en la venta son la excepción que confirma la regla.


Mercadeo Global  - Álvaro Mendoza

El email marketing, sumado al contenido de calidad, me permiten ofrecerles a mis clientes una propuesta de valor única.


El marketing de contenidos es el mejor amigo del resto de mis estrategias. Sin él, mi negocio no sería lo que es hoy y no tendría tantos y tan buenos clientes. Es una herramienta poderosa para darme a conocer, posicionarme, generar confianza, establecerme como autoridad y, como si fuera poco, para nutrir al mercado con contenido de valor. Esto se traduce en más y mejores clientes.


Estos son algunos de los beneficios que me brinda el marketing de contenidos:

1.- Posicionamiento en el mercado

2.- Imagen de marca

3.- Captación de leads

4.- Fidelización de mis clientes

5.- Generación de tráfico calificado

6.- Apoyo a otras estrategias de marketing

7.- Interacción con mis clientes

8.- Refuerzo de mi autoridad como experto

9.- Networking, a través de vínculos con otros colegas y clientes

10.- Aportarle valor al mercado

Con el marketing de contenidos ocurre algo curioso. Por un lado, algunas personas creen que no sirve para nada, que hacer negocios consiste únicamente en vender, y no es así. Si no nutres a tus clientes, si no le aportas valor al mercado, nadie te comprará. El contenido te permite diferenciarte de la competencia y posicionarte como una propuesta única, como la mejor elección.

Este blog es uno de los pilares de mis estrategias de marketing, una de las herramientas más poderosas. Semanalmente, hay entre tres y cuatro publicaciones nuevas, propias, sobre distintas temáticas de marketing, negocios, mentalidad y herramientas o recursos, entre otras. Artículos para todos los públicos: el que apenas comienza y sabe poco, el que tiene experiencia y sabe más.

Otra de las características que nos desvela a mí y a mi equipo de trabajo es que se trata de contenido creado para seres humanos, no para robots. Entiendo que el SEO es importante y que hay que saber sacarle provecho, pero también aprendí que la mejor carnada para los buscadores es el contenido de valor. Además, como publico hace tantos años, Mr. Google me consiente.

Varios de mis clientes, que valoran positivamente la calidad y la cantidad de contenido que publico en este blog, me preguntan con frecuencia por qué no cobro por este contenido. La respuesta es muy sencilla: porque el objetivo no es ganar dinero por esta vía, sino nutrir al mercado, atraer nuevos clientes, diferenciarme de la competencia, aportar valor y ser agente de transformación.

Algo que me gusta del marketing de contenidos, y que lo disfruto, es la posibilidad de comunicarme con mis clientes a través de diferentes canales. Es como tener varias personalidades. No solo son los artículos del blog, sino también mi canal de YouTube, las transmisiones en Facebook, la revista y los libros digitales, los webinarios, los audios y los mensajes privados.

Otra característica del marketing de contenidos que es muy útil para mi negocio es que puedo medir sus alcances, su impacto. Por eso, precisamente, el contenido de calidad es factor crucial de mis estrategias y un apoyo fundamental para el resto de las acciones que emprendo. Por decirlo de alguna manera, el marketing de contenidos es el mejor amigo de mis restantes estrategias.

Los entrenadores deportivos suelen recurrir a una frase que me gusta mucho: “Nosotros tenemos la maleta lista todo el tiempo”, en alusión a que en cualquier momento los pueden cesar. Así mismo, en mi maleta siempre están mi lista de contactos, el activo más valioso de mi negocio, y la acompañan el email marketing y el marketing de contenidos, mis fieles escuderos, mis amigos del alma.