Imagínese a dos músicos: uno de ellos toca con un violín que vale más de 3 millones de dólares, y cuando actúa en un teatro lo llena a $ 100 por entrada.

El otro,  apenas si toca un instrumento muy elemental en las estaciones del tren, y gana las pocas monedas que le dan los que pasan por allí.

¿Cuál es la diferencia que hay entre ellos? ¿Cuál podrás ser la lección de marketing?

Bueno, por lo menos en uno de los casos, no se encuentran diferencias entre ellos.

Esta es una historia extraordinaria que me sedujo desde que la escuché, un tiempo atrás.

Lecciones de Marketing

La Historia de 2 Hombres: Joshua Bell

Joshua Bell, que es un virtuoso violinista, quiso en una oportunidad hacer un experimento.

Él tomó su Stradivarius, valuado en más de 3 millones de dólares, fue a la estación de trenes de  Washington, y tocó allí durante casi por una hora por una monedas que le tiraban como propina.

Es muy importante saber que Joshua Bell es realmente una estrella en el mundo de la música clásica. Justamente la semana anterior a ese experimento, había vendido todas las entradas del Symphony Hall in Boston, en donde las ubicaciones comunes costaban $ 100, y las especiales mucho más caras.

O sea, que se trataba del mismo músico, pero en ambientes muy diferentes.

Durante el tiempo en el que estuvo ejecutando su instrumento en la estación de trenes, pasaron más de 1.000 personas que lo escucharon. Solo 30 de esas personas le dejaron una propina en la caja abierta de su violín, de las cuales solo 6 se detuvieron para escucharlo: en total, él recaudó $ 34 en propinas.

¡Esa no era una buena apreciación del gran maestro!

Por supuesto, hubo varias cosas puestas en juego allí.

Primero, muchas de esas personas iban apuradas a sus trabajos.

Segundo, así como el cotizado violinista sabía muy bien cómo llenar un auditorio importante, es probable que no supiera cómo destacarse siendo un violinista callejero… ¡y esa es una gran diferencia!

Además, había otro factor no menos importante, y es lo que en marketing llamamos “posicionamiento”.

Posicionamiento significa que  uno debe crear una identidad en la mente de las personas que pertenecen a su nicho de mercado; o sea, es la forma en que lo ven a usted los que forman parte de su propio mercado.

Cuando Joshua Bell actúa en un teatro con todas las localidades vendidas, él está posicionado como la gran estrella que realmente es; actúa como una estrella, se viste como una estrella y la gente sabe que él es una estrella. Por eso su público sabe qué esperar de él: una excelente música, un magnífico sonido y un repertorio espectacular. Y todo eso es porque su público espera mucho de una estrella de su porte.

Y esta es la diferencia: cuando él toca en un concierto, se posiciona como concertista.

Cuando él toca en la estación de trenes, no tiene esa misma posición de estrella.

Y esa es también la diferencia entre los $ 100 por entrada, y los $ 34 en propinas.

Es indiscutible que se necesita mucho talento para llegar al posicionamiento de los $ 100 por entrada. ¡No cualquiera lo logra!

Pero tampoco alcanza solo el talento. Hay miles de personas talentosas dando vueltas por ahí, totalmente desperdiciadas.

Hace unas pocas semanas estuve escribiendo acerca del posicionamiento “experto”. Y sostengo que para la mayoría de los negocios, tener una posición de “experto” en la materia es una de las cosas más importantes que usted necesita.

Entonces, ¿cómo hará para verse posicionado como un experto?

Y la respuesta es: como todas las cosas en los negocios, es una parte de arte y una parte de ciencia.

Lo primero que usted tiene que comprender es que el estatus de “experto” no es algo que nadie va a darle.

No puede quedarse sentado y esperar a que alguien, con una varita mágica, declare que usted es un experto en algo, ¡lo que sea!

Por lo tanto, lo que usted tiene que hacer es conseguir u posición de “experto”. Lo bueno de eso es que se trata de algo muy loable y respetable.

NOTA IMPORTANTE: El cambio de MENTALIDAD de pensar que alguien más va a DARLE el estado de “experto”, a que usted en realidad tiene que ser el que se CONVIERTA en un experto, es el primer paso en su evolución.

¡Se lo digo por experiencia propia!

Yo muchas veces me creí un “experto” en infinidad de campos para los cuales no tenía ninguna experiencia.

Y las ventajas de ser un experto, son enormes…

Primero, usted hace mucho más dinero –es más fácil vender el material, y es más fácil cobrar mayores precios.

Y usted puede tener un impacto mucho mayor sobre la gente y el mundo (y sé, que para muchos, esto es todavía más importante que el dinero).

Lo esencial es esto: si usted quiere mayores éxitos en su negocio… ¡hágase un “experto” en la materia!

Esto hará que todo sea mucho más sencillo.

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