Todos tenemos miedo de la oscuridad, y más cuando es de noche. Aunque no lo digamos abiertamente, todos sufrimos ese temor. Es una situación que nos hace sentir vulnerables, débiles, uno de esos momentos que solo con imaginarlos nos produce escalofríos. Por eso, nos encanta la idea de una figura que nos proteja del mal y nos permita dormir tranquilos.

Una noche, en un callejón oscuro, el niño Bruce Wayne vio cómo sus padres eran asesinados en un intento de asalto. Ese fue un suceso que marcó su vida y, a pesar de que heredó los millones de dólares de la fortuna de su padre, creció alimentando un irreprimible deseo de venganza. Durante años, se sometió a un riguroso entrenamiento físico y mental para potenciar sus habilidades en combate.

El 30 de marzo de 1939, hace 80 años, Wayne se convirtió en El Caballero de la Noche, más conocido como Batman. Fue en la historieta ‘El caso del sindicato químico’, de la revista DC Comic # 27, publicada por la editorial National Publications. Los genios detrás de la enigmática creación, el hombre vestido con traje y capucha de murciélago fueron los editores Bob Kane y Bill Finger.

Batman surgió para hacerle contrapeso a Superman, el prime superhéroe, que había aparecido en 1933. Sus creadores fueron el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster, que lo vendieron a Detective Comics por 130 dólares, en 1938. Era una época en la que las historietas dominaban el mercado del entretenimiento, con la radio como única competencia.

Superman había nacido en el planeta Krypton, hijo del científico Jor-El y de Lara Lor-Van. Tras un ataque de sus enemigos, aquel mundo quedó en ruinas y, por esos, sus padres enviaron al pequeño Kal-El (su nombre de pila) a la Tierra a bordo de una nave espacial. Tras un aterrizaje forzoso e Smallville (Kansas), el extraterrestre es recogido y adoptado por los granjeros Jonathan y Martha Kent.

Lo llamaron Clark Kent, la identidad con la que lo conoce el mundo, que al crecer se transforma en un tímido reportero al servicio del Daily Planet, en Metrópolis. Allí, el hombre de acero conoce a Lois Lane, otra reportera, de la que se enamora en silencio, y se dedica a salvar al planeta de los ataques de sus enemigos. Superman es vulnerable a la kryptonita, desecho mineral de su planeta de origen.

A diferencia de este extraterrestre, Batman no tenía ningún superpoder. Era un humano común y corriente que se propuso combatir la delincuencia en su ciudad tras el traumático episodio en el que perdió a sus padres. Aprovechó la fortuna que heredó y utilizó Empresas Wayne como la fachada perfecta para encubrir sus acciones. Vivía en la mansión Wayne, donde estaba la baticueva.

De niños, todos queremos ser como Superman, en especial por sus superpoderes. Sin embargo, a medida que crecemos somos conscientes de que es un extraterrestre, una figura de la ficción, y poco a poco se pierde el encanto y lo olvidamos. Con Batman, en cambio, la atracción crece cada día porque nos identificamos con su inteligencia, su sagacidad, sus valores y sus batallas.

Es por eso mismo que, ocho décadas después de haber sido creado, este personaje de la ficción sigue vivo en la imaginación de los humanos como un modelo que a muchos (¿a todos?) nos gustaría imitar. Un modelo que, por si no lo sabías, encierra grandes lecciones de marketing que los emprendedores deberíamos conocer y aplicar, porque son la razón de su octogenario éxito:


Mercadeo Global - Álvaro Mendoza

El superpoder de Batman es vencer sus limitaciones como humano y realizar su propósito de vida.


Este 30 de marzo se cumplen 80 años de la aparición de Batman en el número 27 de la revista ‘Detective Comics’. Sin superpoderes, apalancado en valores, recursos y estrategias que cualquier emprendedor puede implementar, se convirtió en un superhéroe. Si aprovechas los dones que te dio la naturaleza, tú también puedes ser el protagonista de una historia única.


1) El propósito: la vida no vale la pena vivirla si no tienes un propósito, una misión. La de Batman era proteger a sus conciudadanos para que no sufrieran el mismo dolor que él había padecido cuando era niño. Ayudar y proteger a otros se convirtió en la misión de su vida y empleó todos sus recursos (dinero, conocimiento, talento) para luchar contra las manifestaciones del peligro.

Si tu vida no tiene un propósito, si tu negocio no tiene un propósito, si ese propósito no es poner al servicio de otros tu conocimiento, talento y experiencia, tu vida no tiene sentido. Aunque no lo creas, todos tenemos superpoderes que podemos utilizar para ayudar a otros a transformar su vida y hacerla mejor. Esa es la única razón por la cual llegamos a este mundo, y debemos honrarla.

2) La estrategia: Batman, más allá de cualquier consideración, era un genial estratega. Todas sus acciones están enmarcadas por un plan, que ejecuta con maestría y que le permite sortear las dificultades que se presentan. Eventualmente, pierde algunas batallas, porque es humano y no está exento de las equivocaciones, pero a la larga gana la guerra porque su estrategia lo salva.

Dinero, herramientas, recurso humano y tecnología no serán suficientes para tu negocio si hace falta una buena estrategia. Jamás podrás establecer una verdadera conexión con el mercado, jamás podrás ofrecer la solución ideal al dolor que aqueja a tus clientes si no diseñas, implementas y pones en práctica la estrategia adecuada. El marketing, amigo mío, es el juego de la estrategia.

3) Trabajo en equipo: como muchos emprendedores, como tú o como yo, Batman comenzó su camino en solitario y poco a poco logra conformar un invencible equipo de aliados estratégicos: el joven Robin, su mayordomo Alfred Pennyworth, el comisionado de la policía local Jim Gordon y la batichica. Con ellos, lucha y derrota todas las manifestaciones del mal y cumple su propósito.

Aprender a rodearte de profesionales capacitados y talentosos te ayudará no solo a conseguir los resultados que esperas, sino también a superar las dificultades y, algo muy importante, a potenciar sus fortalezas y minimizar tus debilidades. Nadie, absolutamente nadie, logró el éxito y la felicidad en la vida o los negocios en solitario: haz del trabajo en equipo tu gran superpoder.

4) La confianza: para lograr lo que se propuso, Batman requirió la ayuda de otros, en especial del comisionado Jim Gordon. Antes, sin embargo, tuvo que trabajar para ganarse su confianza, para demostrarle que su interés era genuino, que su preocupación por el bienestar de los ciudadanos de Ciudad Gótica era honesta. Y en las sombras de la noche, Batman era alguien en quien se podía confiar.

La base del éxito en los negocios en el siglo XXI está en tu capacidad para establecer relaciones a largo plazo. Sin embargo, esto solo será posible si el mercado te percibe no solo como una autoridad, sino especialmente como alguien en quien se puede confiar. Como personas y como marcas, los emprendedores requerimos crear, cultivar y fortalecer la confianza con el mercado.

Más allá de su condición de humano, de que no contaba con superpoderes, Batman cumplió con su propósito y salvó a los ciudadanos de Ciudad Gótica. Su determinación, su resiliencia, su deseo de ayudar, su constancia y su desinteresada vocación de servicio lo convirtieron en un superhéroe. Tú también puedes serlo en tu negocio, si aprendes y aplicas el marketing que nos enseña Batman.


 

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