Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren, como mínimo, 2,8 millones de personas por culpa de la obesidad o el sobrepeso. Es un mal que se extendió por todo el mundo y que afecta no solo a los países de altos ingresos, sino también a los de ingresos bajos y medios. Es una verdadera epidemia que amenaza a la humanidad.

Hola, soy Álvaro Mendoza, director de MercadeoGlobal.com, y agradezco que estés otra vez al frente de la pantalla y me des la oportunidad de compartir contigo contenido de calidad. En esta ocasión, para el cuarto video de la serie que con mi equipo de trabajo llamamos ‘Los siete pecados capitales de los emprendedores’. Hablaremos de la gula.

Si tenemos en cuenta que la población mundial está estimada en poco más de 7.000 millones de personas, el hecho que 1.900 millones padezcan sobrepeso habla de las dimensiones del problema. Es casi el 30 por ciento de quienes habitamos el planeta. Además, hay al menos 650 millones de personas a los que la ciencia considera obesas.

¡Wooowwww!, son datos que te ponen los pelos de punta. Investigando por ahí, hallé otra cifra espeluznante: en 2016, había 41 millones de niños en todo el mundo que tenían sobrepeso. ¡Niños menores de 5 años con sobrepeso! Increíble. Eso significa que, salvo que se tomen medidas efectivas ya, están en riesgo de desarrollar graves enfermedades.

Mercadeo Global - Álvaro Mendoza

La gula responde a un incontrolable deseo de placer inmediato. Es insaciable.

Es lo que podríamos llamar una precoz condena a muerte, la terrible realidad en la que todos tenemos alguna responsabilidad. ¿Sabes por qué? Porque el origen del mal está, principalmente, en los malos hábitos aprendidos en casa, en el colegio, en la calle. La obesidad suele ser el resultado del desequilibro de calorías consumidas y gastadas.

En otras palabras: consumimos más calorías de las que gastamos, o de las que necesitamos. Y el cuerpo, perfecto como es, las almacena. Y poco a poco se convierte en una terrible bomba de tiempo. Es esa cultura sedentaria que tristemente cada vez está más enquistada en la sociedad, entre los jóvenes, y no hacemos nada por solucionarla.

Como sicólogo, además, he aprendido que el sobrepeso y la obesidad responden a un desorden interno. Sí, a la incapacidad del ser humano para controlar el impulso de consumir alimentos, que casi nunca le convienen, lo que llamamos comida chatarra. Es un mal que conocemos como la gula, también uno de los siete pecados capitales.


Los siete pecados capitales de los emprendedores (1): la pereza


Los siete pecados capitales de los emprendedores (2): la lujuria


Los siete pecados capitales de los emprendedores (3): la soberbia


Una enfermedad que ya se enquistó en el mundo de los negocios digitales, con nefastas consecuencias. Es ese afán desmedido, incontrolable y dañino por atesorar una riqueza exprés, es decir, a corto plazo. Sí, ocurre cuando nos comemos el cuento de que en internet basta un clic para que comiencen a llovernos los millones de dólares.

Eso, por supuesto, no es cierto. La riqueza producto de tu trabajo en internet es posible. Pero, producto de tu trabajo, no de un golpe de suerte, o de magia. Igual que tu salud: es posible ser saludable si acabas los hábitos sedentarios, si aprendes a comer bien, si haces ejercicio habitual, si te das tiempo para vivir y disfrutar la vida, si eres responsable de ti.

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En los negocios, hay gula cuando tienes hambre desmedida de dinero, solo dinero.

Todos los días, tristemente, conozco a emprendedores que con la intención de dejar atrás esa vida convencional que no los satisface, se lanzan a la aventura de lo que ellos llaman emprender. Pero, comienzan con el pie izquierdo: tienen mentalidad a corto plazo, carecen de paciencia, no implementan sistemas, no establecen metas claras.

Cuando una persona asume así su negocio, peca por gula: solo le interesa el dinero, el dinero rápido. Quiere saciar rápidamente el hambre de riqueza. No está dispuesta a sacrificar la ganancia a corto plazo a cambio de construir una prosperidad a largo plazo. Es de esas personas que tiran la toalla tan pronto aparece el primer obstáculo.

La gula es definida como “el mecanismo humano caracterizado por el apetito desmedido en el comer y el beber”. Es un desorden que lleva a la persona a perder el control de sus propios actos. Es un deseo irreprimible por obtener un placer rápido, a corto plazo, aún a sabiendas de que los efectos de esa conducta son dañinos para la salud.

A medida que se refuerza el hábito, se incrementa el daño y las manifestaciones varían. Si estás triste, comer es la solución. Si estás deprimido, comer es la solución. Si estás alegre, comer es la recompensa. Si rompiste con tu novia, comer es la solución. ¿Lo ves? Es entrar a un círculo vicioso del que cuesta mucho trabajo salir, y te destruye lentamente.

Es la misma realidad que viven esas personas que inician un negocio impulsados por la gula, por la riqueza exprés, por la promesa de una vida al estilo de internet de la noche a la mañana. Así como debes huir de esos deliciosos postres sobrecargados de calorías, también debes alejarte de quienes te dicen que serás millonario en un dos por tres.

Mercadeo Global - Álvaro Mendoza

Por la salud de tu negocio, tienes que decir no a las promesas de riqueza exprés.

La riqueza, la prosperidad, el éxito y la felicidad en la vida y los negocios son fruto de un proceso. No hay caminos alternos, no hay atajos. Toda regla tiene su excepción y es posible que un gran golpe de suerte, como en la lotería, te permita atesorar riqueza en poco tiempo. Sin embargo, ten en cuenta: esa es la excepción; la norma es el proceso.

No permitas que los encantadores de serpientes que pululan en internet te lleven a adquirir el hábito de la gula. Debes aprender que en los negocios también es necesario establecer una dieta saludable: debes ir paso a paso, superar las etapas (no saltarlas) e ir construyendo algo sólido, un sistema efectivo que puedas replicar una y otra vez.

Soy Álvaro Mendoza, director de MercadeoGlobal.com, y estoy dispuesto para ayudarte en lo que desees para evitar que caigas en las manos de la gula, uno de los siete pecados capitales de los emprendedores, y tu negocio se enferme y desaparezca. Acredito veinte años de feliz y productiva experiencia en el mercado y conozco las dietas más saludables.

Este fue el cuarto video de la serie ‘Los siete pecados capitales de los emprendedores’, un llamado a la reflexión con ocasión de la Semana Santa que celebran los católicos de España y Latinoamérica. Si te gustó este contenido, por favor dale like y compártelo para que otros puedan disfrutarlo. Y tus comentarios también son bienvenidos, aquí abajo.

Hasta pronto… Nos vemos en la quinta entrega de la serie… Chao chao…


 

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