Aunque en los Estados Unidos no hay feriados y la actividad continúa normal, en España y Latinoamérica, donde la mayoría de las personas profesa la religión católica, se celebra la Semana Santa. Creo que son días propicios para la reflexión, un alto en el camino para analizar qué hacemos, cómo lo hacemos, para quién lo hacemos, por qué lo hacemos.

Hola, soy Álvaro Mendoza, director de MercadeoGlobal.com, y estoy aquí para iniciar una serie de videos que publicaré esta semana. Con mi equipo de trabajo, la hemos llamado ‘Los siete pecados capitales de los emprendedores’. Sí, son aquellos errores en los que incurrimos con frecuencia y que nos amargan la vida y echan a perder nuestro negocio.

Esta vez te hablaré de la pereza, a la que comúnmente se la reconoce como “la madre de todos los vicios”. Uno de los hábitos más dañinos que puede aprender el ser humano, porque es el comienzo de otros muchos males. Nada bueno surge de la pereza y nunca un perezoso fue feliz o exitoso en la vida o en los negocios, porque son polos opuestos.

¿Cómo se manifiesta la pereza en tu negocio? De muchas y variadas maneras. Una de ellas, la procrastinación, esa maña de aplazar para mañana aquello que debes hacer hoy. También, siendo negligente, dejando que las cosas pasen sin tomar acción, a la espera de que la vida te dé lo que deseas. O por la falta de disposición, el origen de que todo salga mal.

Lo más peligroso de la pereza es que se aprende. Sí, cuando el entorno que te rodea está integrado por personas perezosas, se convierte en un estándar de vida marcado por la mediocridad. Lo único que puedes esperar como resultado de la pereza es que tus sueños se esfumen, que tus recursos se pierdan, que tus talentos sean desaprovechados.

A lo largo de veinte años en el mundo de los negocios por internet, he conocido a cientos de emprendedores talentosos, inteligentes, soñadores. De aquellos a los que la vida les regaló todo lo que se necesita para triunfar, para ser feliz y exitoso, para ayudar a otros. Sin embargo, cuando adquirieron el hábito de la pereza su vida cambió radicalmente.

La pereza suele ser, también, una manifestación de nuestros miedos. Como no queremos enfrentarnos a la realidad, como deseamos un camino fácil y sin obstáculos, como nos creemos el cuento de que en internet es posible hacerse rico de la noche a la mañana, cuando nos damos cuenta de que no es así nos invade la pereza. Y ese es el final.

Una de las razones por las cuales a los emprendedores los atrapa la pereza es porque no les apasiona aquello a lo que se dedican. Tan pronto pasa la etapa de la novedad, las tareas y las obligaciones se tornan aburridas y les da pereza empezarlas o continuarlas. Lo único que les atraía era la posibilidad de una riqueza exprés, el famoso objeto brillante.

Con la autoridad que me concede una larga trayectoria en los negocios digitales, puedo decirte que no son la inteligencia o los recursos los que te llevan al éxito. Conozco a cientos de personas inteligentes, muy inteligentes, que fracasaron estruendosamente. Y otros tantos que disponían de todos los recursos y obtuvieron resultados idénticos.

Sabes, en verdad, ¿qué marca la diferencia? La disciplina. Quizás no seas tan inteligente como otros, pero si tienes disciplina para capacitarte y aprender, los superarás. Quizás no tengas los recursos de otros, pero con disciplina potenciarás los que posees y alcanzarás los objetivos que deseas. La disciplina, amigo mío, es la diferencia entre el fracaso y el éxito.

Si eres disciplinado, constante y perseverante, tarde o temprano conseguirás dejar atrás las carencias que te impedían avanzar. Verás también cómo tus miedos desaparecen y cómo a tu vida llegan personas geniales, talentosas, positivas, constructivas. Si la pereza es la madre de todos los vicios, la disciplina es el antídoto para curar todos esos males.

Una de las razones por las cuales a veces nos da pereza es porque nos abruma la cantidad de tareas que debemos realizar como emprendedores. Para eso, amigo mío, también te tengo el antídoto: usa los sistemas que ya funcionan, que son exitosos, que ya fueron probados. No quieras reinventar la rueda por posar de innovador, porque te equivocas.

Únete a las personas que ya superaron las dificultades que te tienen frenado. A las que ya llegaron a donde quieres estar. A las que ya ayudaron a otros a cumplir sus sueños. A las que trabajan con sistemas eficientes y saben cómo replicar el éxito una y otra vez. A las que no cesan de capacitarse, de aprender, de compartir el conocimiento con otros.

A diario, los emprendedores cometemos errores y, a veces, también algunos pecados capitales. El más grave de todos, la pereza. No solo es la madre de todos los vicios, sino que también es la llave que abre la puerta al camino que te conduce a la perdición. Solo la erradicarás de tu vida si tus acciones y decisiones están originadas en la disciplina.

Recuerda: no importa qué tan inteligente eres, o cuántos recursos posees, o qué tanto te esfuerces. Si no eres disciplinado, jamás llegarás a ser feliz y exitoso. Apaláncate en las personas que ya son lo que tú quieres ser. Aprende de ellas, rodéate bien y trabaja con disciplina. Más pronto de lo que te imaginas verás unos resultados increíbles.

Soy Álvaro Mendoza, director de MercadeoGlobal.com, y este fue el primer video de una serie llamada ‘Los siete pecados capitales de los emprendedores’. Habrá uno distinto cada día de esta semana, con el fin de invitarte a la reflexión con ocasión de la Semana Santa que celebran los católicos en Latinoamérica y el resto del mundo.

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