Este domingo 28 de enero, el suizo Roger Federer ganó el Abierto de Australia, su vigésimo título de Grand Slam. Su impecable trayectoria, dentro y fuera de los campos, nos deja enriquecedoras lecciones de cómo alcanzar el éxito, cómo gestionarlo y cómo ser una empresa triunfadora en los diferentes ámbitos de la vida. Veamos:

1 – Vigencia: la primera victoria de Grand Slam de Roger Federer se dio el 6 de julio de 2003. Pasaron 14 años, 6 meses y 22 días y no pierde vigencia. A los 36 años y 173 días, una edad a la que muchos profesionales juegan al tenis solo por placer, RF está en el más alto nivel competitivo. Es posible trascender el tiempo, más allá de que pase el tiempo.

2 – Altibajos: en 2013, su nivel decayó a niveles inesperados, al punto que se despidió rápido en Wimbledon y el U.S. Open, y termina son triunfos en los Grandes. Rafael Nadal (2), Novak Djokovic y Andy Murray ganaron los trofeos y le arrebataron el protagonismo. Muchos creyeron que era el fin de la leyenda, pero solo fue una escala para volver más fuerte.

3 – Polo a tierra: una de las claves del éxito de Federer en las canchas es su equilibrio emocional. Este surge de su sólida conexión con la familia. Está casado desde 2009 con Mirka Vavrinec y tiene cuatro cuatro hijos. Son su polo a tierra. En este aspecto, que muchas personas descuidan camino del éxito, RF supera, con creces, a varios rivales.

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Melbourne a sus pies, el mundo del deporte a los pies de Roger Federer.

4 – Tiene vida: una arista de la anterior. Además de su carrera deportiva, RF gestiona felizmente una familia y una marca personal. Aunque no le interese hacer ruido con esto, su nombre está ligado a diferentes causas benéficas y la Fundación Roger Federer está en cabeza de su esposa Mirka. Educar a los niños es la prioridad de su trabajo.

5 – Está bien rodeado: el nombre de RF jamás ha estado, y quizás nunca lo estará, ligado a escándalos. Su comportamiento dentro y fuera de la cancha s ejemplar y no para responder a una estrategia comercial, sino porque él es así. Está bien rodeado, en la vida personal y en la profesional, y eso se refleja en sus resultados, en su imagen.

6 – No tiene techo: ¿qué harías tú si te ganaras un millón de dólares? Quizás te dedicarías a disfrutar la vida y nunca más volverías a trabajar. RF acumula más de 100 millones de dólares en ganancias, solo en la cancha (más publicidad) y trabaja y se esfuerza como si apenas comenzara su trayectoria. No tiene techo, no se conforma, siempre quiere más.


Una técnica incomparable (que sigue mejorando), una condición física
envidiable, una mentalidad ganadora insaciable y la capacidad de
reinventarse repetidamente, los pilares de la leyenda de Roger Federer.


7 – Adaptación: si bien es reconocida su debilidad en la tierra batida, RF es múltiple ganador en todas las superficies. Adora la grama, pero es un ganador en las otras también. No tiene miedo al cambio, hace lo necesario para superarse en cada situación y procura sacar provecho de sus magníficas habilidades para minimizar sus carencias.

8 – Innovación: el tenis ha cambiado, y mucho, desde que RF irrumpió en la escena. Los materiales, los métodos de entrenamiento, la calidad de los rivales. Cada vez que no se sintió cómodo o que lo necesitó, cambió su equipo técnico buscando mejorar, corregir. La innovación es parte vital de su estrategia y, por eso, siempre está a la vanguardia.

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Pasa el tiempo, surgen nuevos rivales, pero algo no cambia: RF campeón.

9 – El mejor, sin número uno: estar en el tope del ranquin de la ATP dejó de ser una prioridad para RF hace mucho tiempo. No lo necesita. Cualquiera puede ocupar ese lugar, que igual el aficionado sabe que el suizo es el mejor del mundo, el mejor de la historia. RF sabe que más importante que llegar a la cima es sostenerse allí (y nadie lo baja).

10 – Autocuidado: una de las razones por la cuales RF se ha hecho interminable es porque casi nunca se lesiona. No de gravedad. Eso le permite mantener una línea de rendimiento estable. Es fruto de un cuerpo privilegiado que le regaló de la naturaleza y que, además, él ha sabido cuidad y dosificar a la perfección. El autocuidado es una de sus fortalezas.

11 – Carisma: si bien la simpatía no influye en la cancha, no cabe duda de que ese es un plus de RF. Cada vez que sale a la pista, no importa cuál sea el rival, la gente quiere que él sea el ganador. Es una característica por la cual le admiten errores, lo acompañan en las derrotas, lo idolatran en las victorias. Adquirir ese carisma es un factor diferenciador.

12 – Humildad: nunca, ni en la más humillante derrota o en la más emocionante victoria, a RF se lo vio prepotente o sobrador. La humildad, manifiesta en una inmensa calidad humana, lo engrandece como deportista y lo ensalza como persona. Ahí se origina el respeto que le profesan sus rivales y la idolatría del público en todo el mundo.

13 – Sistema: RF se maneja como una empresa, en todos los terrenos. Ha creado un sistema eficiente que le permite cumplir a cabalidad todos los roles, incluido el de disfrutar la vida. Es disciplinado, muy profesional y no suele improvisar. El equilibrio que ha conseguido en su vida es una de las más sólidas razones de su increíble éxito.

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Camino de los 37 años, RF no pierde la pasión y no deja de disfrutar lo que ama: el tenis.

14 – Espíritu-Pasión: cerca de los 37 años, cada vez que entra a la pista parece un chiquillo que por primera vez empuña una raqueta. A pesar del paso del tiempo, a pesar de los incontables triunfos, RF no pierde la pasión por el tenis, ni el espíritu competitivo. Ama lo que hace, lo irradia y contagia a quienes están en su entorno.

15 – Resiliencia: es tal la cantidad de títulos y récords que acredita RF en su palmarés, que se corre el peligro de pensar que nunca enfrentó dificultades. Las hubo, y muchas, en su camino a la cima, solo que él siempre fue resiliente y resistente, y consiguió superarlas y seguir adelante. La edad, los rivales, las superficies, todas fueron oportunidades.

16 – Adaptación: Jimmy Connors, John McEnroe y Pete Sampras, entre otros, marcaron una época y luego se diluyeron, poco a poco. Grandes jugadores todos, ninguno de ellos logró adaptarse a las condiciones de la forma en que lo hace RF. Ni los nuevos rivales, como Djokovic, Nadal o Murray, pudieron acabar con su magia, minar sus superpoderes.

17 – Auténtico: el RF emotivo y emocional del domingo en Australia es el mismo que conocimos por allá en 1998. Es el mismo ser humano alegre, sentible, auténtico. Esa es una de las razones del poder de su conexión con los aficionados, del respeto que le profesa la prensa, de la admiración de sus rivales. Es, sin duda, un modelo digno de imitar.

18 – Legado: más allá de sus triunfos, de sus títulos y de sus récords, la huella que RF ya logró sembrar en el tenis está compuesta por la decencia con que trató a todos, por la caballerosidad que lo distinguió en el éxito y la derrota y en la alegría que expuso cada vez que estuvo en la cancha. Un ejemplo para quienes quieren dejar su marca en el mundo.

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La calidad humana y la humildad, dos virtudes que engrandecen a RF.

19 – Autocontrol: la primera condición que debe cumplir alguien que alcanza el éxito es no dejarse obnubilar, no perder la perspectiva, no desenfocarse de sus objetivos en la vida. Es muy fácil traspasar esa delgada línea, desviarse y perderlo todo. RF ha sido un maestro del autocontrol, más allá de que, como cualquier ser humano, está expuesto a caer.

20 – Leyenda: no importa lo que cada uno piense de RF, de su trayectoria deportiva. Es una leyenda viviente del tenis, del deporte, y un excelente referente para las nuevas generaciones. Es una marca poderosa que emite un mensaje increíble: es posible soñar, pero, mejor aún, es posible hacer realidad todos los sueños. Un cuento de hadas…


 

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