Uno de los impactos más grandes que sufre quien toma la decisión de ser un emprendedor, dentro o fuera de internet, es entender que el primer paso casi nunca es el más difícil. De hecho, puedo decirte que es fácil, porque lo verdaderamente difícil es avanzar, persistir cuando se presentan las dificultades. En otras palabras, lo complicado no es comenzar, sino mantenerse en movimiento.

El impacto se produce porque constantemente, a través de múltiples canales, recibimos información equivocada. ¿Cuál? Nos dicen que lo difícil es comenzar y nos venden la idea de que a partir de ese momento todo será fácil. Y, no, no es así. Comenzar suele ser difícil, en especial cuando no tienes experiencia, pero ese es un paso que se resuelve con relativa comodidad.

¿Qué quiero decir? Comienzas o no comienzas, ese es todo el dilema. Si lo haces, se acaban el miedo al primer paso, se acaba la incertidumbre, se acaba la ansiedad. ¡Perfecto! Si no comienzas, seguirás con miedo, con incertidumbre y con ansiedad, pero nada más. Sin embargo, si comienzas, en el camino encontrarás dificultades, te hará falta conocimiento, acusarás la falta de experiencia.

Y, claro, tendrás que enfrentarte a otros dilemas como, por ejemplo, olvidarte del cuento de los fans y seguidores y conseguir clientes de verdad, de los que compran; también, aprender a competir en el mercado, no por precio, sino por valor aportado. Y conseguir ser visible y que esos clientes potenciales sepan quién eres, qué haces y, sobre todo, qué tienes preparado para ellos.

¿Entiendes? El primer paso casi nunca es el más difícil. Lo que ocurre es que a veces cuesta mucho tomar la decisión, o soltar el lastre que nos impide avanzar o encontrar la forma de lidiar con los miedos y tirarnos al agua. Y pueden pasar meses o años en ese proceso, pensando en cuál será el momento ideal (que es hoy, siempre hoy), en qué nos hace falta para comenzar a andar.

Por supuesto, en el mercado hay muchos vendehúmo y avivatos que te refuerzan esa idea de que lo más difícil es comenzar, porque es justamente lo que ellos venden: el primer paso. Luego, sin embargo, como por arte de magia desaparecen y te dejan tirado en la mitad del camino, justo en el momento en que comienzan las dificultades, cuando caes por primera vez. Y llega lo difícil.

Piensa en que quieres aprender a jugar al tenis y te inscribes en la mejor academia de tu ciudad. Compras una bonita raqueta, un juego de bolas y hasta una camiseta y una pantaloneta para lucir bien y cómodo. En la primera sesión, en el primer paso, el instructor te transmite los fundamentos y comienzas a golpear la pelota, a pasarla por encima de la red al otro lado de la cancha.

Veinte minutos más arde, te sientes capaz de ganarle a Roger Federer. Ya diste el primer paso y no fue tan difícil. Pero, por supuesto, el proceso apenas comienza y las dificultades se presentarán cuando el profesor te enseñe golpes más complicados que requieren mayor concentración y técnica. O cuando te ponga a correr de lado a lado de la cancha como si fueras una marioneta.

Llegará el momento en que te agobie el cansancio, en que la mente se nuble, en que el cuerpo pida una tregua. Y pensarás “¿Por qué me metí en esto?, ¿qué hago aquí?, ¿Por qué no, más bien, estoy con mi novia en cine o tomando cerveza con mis amigos?”. Son los momentos en verdad difíciles, cuando se presentan las dudas, cuando sentimos que no somos capaces de lograr el objetivo.


Mercadeo Global - Álvaro Mendoza

El primer paso te pone en movimiento, pero el segundo y los demás que des te llevan adonde quieres.


Está muy arraigada la creencia de que el primer paso siempre es el más difícil, pero casi nunca es así. Quizás sea el que más tiempo nos tome dar, pero lo verdaderamente difícil, mantenerte en movimiento, comienza después. ¿Cómo lograr lo que deseas? Sigue estos 5 consejos de Elon Musk.


Lo primero que puedo decirte es que no hay fórmulas mágicas, ni libretos ideales. Dado que cada ser humano es distinto, con unas fortalezas específicas y unas debilidades particulares, como decía el poeta español Antonio Machado, “se hace camino al andar”. Das el primer paso y comienzas a abrirte paso en medio del espeso bosque, quitando la maleza, evitando a las fieras salvajes.

Ahora, también puedes modelar lo que han hecho quienes, como Elon Musk, ya alcanzaron el éxito en los negocios y están dejando huella en el mundo con su visión, atrevimiento y obras. Musk suele publicar contenido de gran valor en internet y tristemente pasa inadvertido para quienes más lo necesitan. Te comparto 5 consejos para poner en práctica después de dar el primer paso:

1.- Establece una meta. Que sea específica, medible y alcanzable. Específica en el sentido que te permita alcanzar algo concreto, puntual, no una idea tan vaga como “quiero ser millonario”. Medible, porque en los negocios lo que no se mide, no lo puedes controlar y lo que no controlas no funciona. Y alcanzable en un plazo límite, de acuerdo con un plan de acción y unas estrategias.

2.- Haz caso de tu intuición. Toda regla tiene su excepción, no lo olvides. ¿Eso qué significa? Que no hay libretos prefectos, que lo que a Elon Musk le funcionó quizás a ti o a mí no nos funcione. Hay que hacer camino al andar y pon en práctica el sentido común, que será más útil que cualquier plantilla que encuentres en internet o la fórmula mágica de algún vendehumo.

3.- Aprende de las críticas. Hacer caso omiso del qué dirán es necesario para lograr lo que deseas. Y también aprender a gestionar las críticas, a identificar aquellas a las que debes prestar atención y olvidarte del resto, en especial, de las maliciosas y envidiosas. Aceptar una buena crítica puede ayudarte más de lo que imaginas, puede evitar que caigas en error o que termines en un fracaso.

4.- No temas al fracaso. De acuerdo con Musk, que bastante sabe del tema, “el fracaso es parte del proceso de innovación”. Si no fracasas, no aprendes; si no aprendes, no avanzas. Esa es la realidad en el ámbito de los negocios y en la vida. Prepara tu mente para aceptar el fracaso, porque lo más probable es que el camino que elijas te lleve por el incierto rumbo de la prueba y error.

5.- Elige ser extraordinario. El mundo está lleno de personas increíbles y valiosas, pero normales. ¿En qué sentido? No se desafían, no se imponen retos mayores, no rompen su molde. En otras palabras, hibernan en la zona de confort. Si tu propósito es dejar huella en el mundo, no tienes opción: debes hacer algo extraordinario, fuera de lo común, algo más allá de tu estándar.

Moraleja: que tardes mucho en dar el primer paso no significa que sea difícil. Lo verdaderamente difícil comienza cuando debes dar el segundo y el tercero, cuando debes avanzar. Es el momento en que surgen las dificultades, en que tropiezas y caes, en que muerdes el polvo del fracaso y debes tomar la decisión de levantarte, sacudirte y seguir o renunciar a tus sueños. Eso es difícil.

Lo complicado no es comenzar, sino mantenerse en movimiento. Que, entre otras cosas, significa seguir aprendiendo, desarrollar nuevas habilidades, establecer alianzas estratégias, generar un vínculo de confianza y credibilidad con el mercado y cumplir tus metas paulatinamente. Recuerda que se trata de un proceso y que para conseguir lo que sueñas la única opción es no detenerte.


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