Hay ciertos aspectos que se deben tener presentes antes de siquiera pensar promocionar un sitio web. Es más el daño que podemos causar al promocionar un sitio web incompleto que el beneficio que se pueda obtener.

No me malinterprete: no trato de decir que el sitio web debe estar ciento por ciento terminado, pues todo sitio web está en constante cambio, pero sí sugiero aplazar cualquier promoción hasta que tenga una presencia verdaderamente funcional y tan completa como sea posible.

Construir un sitio web comercial es exactamente lo mismo que construir un almacén. Queremos atraer clientes y que estos regresen y compren una y otra vez. Para lograrlo, debemos proporcionarles el servicio que buscan, de lo contrario irán a buscar en otra parte.

Lo importante no es si su sitio web tiene 3, 18, cientos o miles de páginas; lo importante es que la información disponible esté lo más completa posible. No podemos tomar el riesgo de perder clientes al promocionar un sitio web que aún no funciona. Si todavía no tiene la capacidad de proveer el producto (su sitio web), no lo ofrezca. No vale la pena hacer una invitación a clientes potenciales si al entrar lo que les decimos es “vengan más tarde”.

El famoso letrero que indica que nuestro web  está bajo construcción o secciones que dicen “próximamente”, enlaces rotos, información incompleta, promesas de contenidos inexistentes…, simplemente no son buena práctica.

Ahorre tiempo y dinero; evite promocionar sitios incompletos.

No tiene sentido, daña la reputación y solo consigue ahuyentar a los clientes potenciales.

Por otra parte, si no tomamos todas las medidas para configurar nuestro web para ser incorporado en los motores de búsqueda, lo más probable es que quedemos mal ubicados o equivocadamente posicionados en sus bases de datos. Cometer este error puede significar meses de intenso trabajo para poder repara el daño causado.

Todo buen webmaster sabe que un sitio web nunca está terminado. Un sitio web es dinámico y debe estar en constante cambio y las actualizaciones deben ser efectuadas con regularidad. Pero empezar antes de que el lugar sea completamente funcional, con gran cantidad de información de alta calidad que deje abierta las puertas para que los visitantes regresen a nuestro web, es una práctica arriesgada.

En otras palabras: nunca invite a alguien a cenar si el salón de cena aún no está construido.

Pin It on Pinterest

Share This