Varias veces me habrás escuchado decir que no soy aficionado a los deportes, inclusive al fútbol. Nunca, ni siquiera de pequeño, se despertó en mí esa pasión. Sin embargo, no puedo ser ajeno a su poder, a la atracción que ejerce sobre otros.

Por eso, sin pensarlo, sin planearlo, sin buscarlo, en un reciente viaje a Colombia acompañé a un gran amigo al entrenamiento del equipo en el que juega su hijo. Una experiencia increíble, enriquecedora y aleccionadora en varios aspectos.

Aunque poco conozco del tema, constaté que el Juancho (así le dicen al niño) va a ser bueno de verdad. Pero, también me di cuenta de que necesita trabajar en aspectos distintos al físico y al técnico para alcanzar notoriedad, o de lo contrario va a sufrir demasiado.

¿A qué me refiero? A que es excesivamente individualista, a que desprecia el aporte de sus compañeros, a que quiere sobresalir él solito. De hecho, el técnico se lo recrimina con frecuencia, le pide que sea más colectivo, que piense en función de equipo.

Cuando regresamos a casa, mi amigo no dejaba de hablar maravillas de su hijo, y tampoco cesaba sus críticas al Director Técnico. A sabiendas de que soy ignorante del tema, me pidió mi opinión. Y yo, por supuesto, se la di desde la perspectiva de los negocios.

nadie triunfa soloLe expliqué que en los negocios nadie triunfa solo, que es necesaria la ayuda de otros, cada uno experto en su labor, y que se requiere liderazgo para conducir las empresas. También le hablé de la importancia de las redes para fortalecerse unos a otros.

Le conté cómo yo mismo soy fruto del aporte de mis mentores, de la colaboración de mi equipo, del apoyo de mis colegas, de la confianza de mis clientes. Y de cómo nos retroalimentamos unos a otros y, de paso, obtenemos réditos comunes. “Un equipo efectivo, una red sólida, son el soporte del éxito”, le dije.

La creación de sistemas efectivos es la sexta de las 8 Reglas de los emprendedores exitosos, el libro que hoy es la mano derecha de muchos en Hispanoamérica. Es el libreto perfecto para conectarlo con herramientas poderosas como los ‘webinarios’ y crear un equipo invencible.

Cuando terminé, mi amigo prometió hacer su mejor esfuerzo por enseñarle al pequeño Juancho que el talento no basta, que requiere del apoyo y las condiciones de los demás. “Si consigues ese objetivo –le dije– habrás hecho el mejor negocio de tu vida”.

Tú también puedes hacer lo mismo: si ya leíste el libro, arma un equipo invencible con WebinarClic, otra herramienta que puse a tu disposición (si no la conoces, entra aquí). Si no, date una oportunidad. Aquí puedes descargar el libro.

La aplicación de los principios consignados en 8 Reglas de los emprendedores exitosos en ‘webinarios’ es, quizás, ese empujoncito que le hace falta a tu negocio para alcanzar la categoría de ganador.