Todo lo que sea correo electrónico no solicitado es considerado spam, y el spam es contraproducente, todos recibimos a diario uno, dos, cien e-mails de spam, y esto causa molestia, sobre todo si se está llegando a un público que no es el objetivo. Es decir, si estamos enviando e-mails a personas que no están interesadas en comprar flores, estaremos ganando facilmente un enemigo.

Adicional a ello, si el volumen de e-mails es muy alto y la gente se está quejando en masa, pueden llegar a bloquear la cuenta desde donde se envían los correos, puede ser la de conexión local a internet, o pueden incluso dar de baja nuestro sitio web completo si es por allí que estamos enviando los mensajes no deseados. Es una actividad muy riesgosa y que no reporta ningún beneficio económico sustancial. Sí, habrá gente que va a comprar, pero no los que queremos.

La recomendación es que si tenemos una base de datos de clientes, y no solamente en internet sino fuera de Internet (como el nombre de la persona que compró y su dirección física) redactemos una carta de ventas y enviémosla por correo postal tradicional para estar en constante comunicación con clientes actuales, (es mucho más fácil venderle a un cliente que ya ha comprado, que tratar de conseguir nuevos clientes y convencerlos de que somos la opción adecuada). Esta carta de ventas no tiene que ser necesariamente de diez o quince páginas, con dos páginas haciendo una promoción en particular, o para algunas fechas especiales es más que suficiente.

Lo interesante del negocio en Internet es que es muy susceptible de hacerlo crecer por medios de publicidad tradicional, como el correo directo. A diferencia de campañas de e-mail marketing o de encontrar clientes por los buscadores, es mucho más fácil conseguir los clientes de forma local con medios tradicionales.

En cualquier negocio, en Internet o fuera de Internet, la lista de clientes es imprescindible y debe construirse desde el momento de la primera venta. ¿Una idea de cómo levantarla? Si llega un cliente a la tienda y está comprando unas flores para el aniversario de su esposa, como dueño de la florería, anotaría el nombre y apellido del cliente, su teléfono y dirección, y adicionalmente anotaría un campo de por qué está comprando: “Aniversario”.

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