Según una investigación de la plataforma UpWork, los trabajadores autónomos serán la mayor fuerza laboral de Estados Unidos en 2027 o antes. Hoy, suman más de 57,3 millones de personas, de las cuales el 71 % se dedica a trabajar por internet. El problema es que muchos fracasan porque no reúnen las 5 condiciones necesarias para triunfar como emprendedor. ¿Sabes cuáles son?


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El mundo laboral convencional está en crisis. Eso lo sabemos todos y lo hemos experimentado muchos. Sin embargo, lo que conocemos es apenas la punta del iceberg: de acuerdo con una investigación de la plataforma UpWork, especializada en freelance, en Estados Unidos hay más de 56,7 millones de profesionales independientes, contra 101,3 millones de trabajadores formales.

La noticia es que, en menos de 10 años, en 2028, la realidad será distinga. ¿Cómo así? Las proyecciones de los especialistas son que en ese año habrá 90,1 millones de trabajadores independientes, contra 80,8 de formales. Una de las razones que explican este fenómeno es que cada día son más los mileniales en el ámbito laboral, en detrimento de otras generaciones.

Y ya sabemos que a los mileniales no les gustan las oficinas, ni los horarios convencionales (9-5), ni las imposiciones de las empresas tradicionales. Ellos, por esencia, son espíritus libres, personas que no quieren saber de fronteras, de vivir encerrados, de estar limitados por la cultura corporativa. Ellos son, en definitiva, los que están cambiando el mundo laboral que conocemos.

Lo cierto es que el poder de la tecnología y la automatización está provocando una transformación sin precedentes. Más de la mitad de los estadounidenses laboralmente activos cree que el trabajo que desempeña ya no existirá en 20 años. Lo más preocupante, sin embargo, es que solo un tercio de ellos ha participado en cursos para desarrolla nuevas habilidades y descubrir otros talentos.

Otro dato significativo del estudio que es los trabajadores independientes multitrabajo, que en 2014 representaban el 19 por ciento del mercado laboral, también se transforman: ahora, el 29 por ciento son autónomos de tiempo completo. La buena noticia es que esas personas afirman sentirse cada vez más satisfechas con lo que hacen, y el 72 % se dedica a negocios por internet.

Los encuestados establecieron los principales factores que los motivaron a trabajar por cuenta propia y, la verdad, nada que deba sorprendernos. En primer lugar, “ser su propio jefe”; segundo, “elegir cuándo trabajar”; tercero, “elegir sus propios proyectos”; cuarto, “elegir dónde trabajar” y, quinto, “ganar dinero extra”. Palabras más, palabras menos, lo que llamamos ser emprendedor.

Un dato que, por el contrario, sí me sorprendió fue el que revela el impacto de la fuerza laboral independiente en la economía de los Estados Unidos: su aporte se estima en 1,4 trillones de dólares. Más allá de la cifra, que es difícil de digerir e imposible de escribir, lo importante es entender que los autónomos son buena parte del combustible que mueve la economía del país.

Y lo mejor es que esta no es una tendencia exclusiva de Estados Unidos, sino que se extiende también a Latinoamérica. En nuestros países, por cuenta de las precarias condiciones laborales, la pérdida de beneficios, la reducción de los salarios y la imposibilidad de compaginar la vida personal con la laboral, cada vez son más las personas que toman la opción de ser independientes.

El problema, porque siempre hay un problema, es que muchos de ellos no saben a ciencia cierta a qué se enfrentan. O, dicho de otra manera, tienen una idea distorsionada de lo que es en realidad ser independiente o emprendedor. Entonces, se dejan llevar por los mitos que pululan en las redes sociales y se embarcan en proyectos que los llenan de ilusión y al poco tiempo les desocupan el bolsillo.


Mercadeo Global - Álvaro Mendoza

Hay quienes creen que ser emprendedor es automatizar y sentarse a esperar que caiga el dinero.


Esa, lamentablemente, es la dolorosa realidad. Comienzan una etapa de su vida que creen que estará exenta de dificultades y se enfrentan a las más complicadas. Creen que será algo fácil y luego tiran la toalla cansados de tantos tropiezos. Y están convencidos de que a la vuelta de unos cuantos clics se harán millonarios y pasarán el resto de su vida tirados en la playa tomando el sol.

Y no es así, por supuesto que no es así. Por eso, si tú eres una de esas personas a las que les da vueltas en la cabeza la idea de convertirte en emprendedor es bueno que antes de dar el primer paso hagas un pequeño autoexamen que te permita comprobar su reúnes las condiciones que se requieren. Ojo: no significa que si las posees esté garantizado el éxito. Veamos cuáles son:

1.- Hay que cambiar el chip. Una de las razones por las cuales muchas personas fracasan en su intento de convertirse en emprendedores es porque conservan la mentalidad del trabajador convencional. Es decir, se atan a horarios, descansan el fin de semana y otras conductas que no aplican en el ámbito independiente. Antes de comenzar, asegúrate de haber cambiado el chip.

2.- Conoce tus fortalezas. Y, por supuesto, sus debilidades. Debes preocuparte por desarrollar habilidades que te hagan más competitivos y trabaja en minimizar esas carencias que en algún momento te pueden frenar. Ser emprendedor no es como ir de paseo a la montaña a aventurar: lo que elijas deberá estar conectado con tus principios, valores y, en especial, tus pasiones.

3.- Conoce el mercado. Bien sea porque has trabajado en él o porque lo estudiaste antes de poner en marcha tus proyectos. Lo que resulta insólito es que muchas personas comienzan un negocio sin entender el mercado, sin saber quién es la competencia, y luego lo pagan caro. El mercado es tu nueva oficina y debes conocerla tan bien como sea posible, al derecho y al revés.

4.- Deja atrás los miedos. Vamos a ser honestos: miedo siempre habrá y eso es bueno porque este factor te mantendrá alerta, te ayudará a evitar el exceso de confianza. Sin embargo, en este punto me refiero a los miedos que te paralizan, que te impiden dar el primer paso, como el miedo al qué dirán o el miedo al fracaso. Si eres más fuerte que tus miedos, nada podrá detenerte.

5.- Toma acción. Nunca hay mejor momento para comenzar que ahora, que hoy. Cada día que dejes pasar porque lo estás pensando es un día perdido, un día menos para ser feliz en lo que haces y cumplir tus sueños. Si la vida que tienes no te satisface, si tu trabajo no te hace feliz, no pierdas más tiempo: comienza a trabajar en tu proyecto, inclusive sin renunciar al trabajo formal.

La vida me dio el privilegio de convertirme en emprendedor hace más de veinte años, cuando el mundo laboral era muy distinto al actual. Fui uno de tantos que hicimos camino al andar y me siento orgulloso de saber que esa senda que trazamos hoy es la luz de esperanza para miles de latinoamericanos. ¡Queríamos transformar el mundo y, aleluya, lo estamos logrando!