El costo extremadamente bajo del Marketing por e-mail es, probablemente, el más grande de los beneficios que brinda. Así sea que usted está enviando uno, cien o miles de mensajes por e-mail, el costo será el mismo: sólo unos pocos centavos -y, a veces inclusive en forma gratuita-, si usted compara esto con los costos que le produce enviar su correspondencia por el correo postal común.

Si envía cada una de las promociones y ofertas a sus clientes por ese tipo de correo postal normal, al poco tiempo se convertirá en un impedimento para el desarrollo de su negocio, por el altísimo costo que conlleva.

Si usted pretende mantener un estrecho contacto con sus clientes y lo hace por correo postal normal, ¡le saldrá demasiado caro! Y mantener ese contacto asiduo con su clientela es algo importantísimo, pues se trata de la base de su negocio. Sin embargo, muchos no pueden permitírselo, justamente debido a esos costos.

Los negociantes tienen que pagar sus gastos fijos de imprenta, papel, estampillado, etc., cada vez que envían una oferta a sus clientes. Y, además de todo eso, cuanto más larga es la lista de sus clientes, más caro se torna el envío, y más tiempo le toma a usted prepararlo y mandarlo.

Esto no ocurre con el e-mail.

Y, además, en el correo postal normal, si la respuesta a su oferta no es la que usted esperaba, no estará ganando nada, con lo cual, estará gastando mucho dinero. Todo lo que usted haya malgastado en ese tipo de correo postal, será capital absolutamente despilfarrado.

Así y todo, deberá preparar una nueva oferta, volver a perder su tiempo y su dinero, imprimir los folletos, ensobrarlos, estampillarlos y enviarlos. Muchos negocios no pueden afrontar este tipo de gastos de Marketing. Por supuesto, y como consecuencia, ellos quedarán afuera del negocio, o perderán la importante lista de sus clientes, que es la base de su  empresa.

En cambio, con el Marketing por e-mail, si su oferta no funciona según lo esperado, usted no pierde todo eso. Usted puede mejorar su oferta inmediatamente y hacérselas llegar en forma casi instantánea. No tendrá que pasar nuevamente por los costos de imprimir los folletos, ensobrarlos, estampillarlos y enviarlos… ni tendrá que esperar por días, a veces por semanas, hasta que la imprenta le entregue su trabajo.

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